Charla,Salud

El ejercicio, mi desahogo.

Ahora que publico más sobre mi actividad física en mis redes sociales, se siente bien chido que me digan que qué fuerza de voluntad o que quisieran tener mi disciplina, se siente bonito.

He aprendido que la fuerza de voluntad es pasajera, efímera, que la disciplina también.
Y no me mal interpretes, me da gusto que te motive y sientas esa cosquillita de moverte más, pero hazlo por ti, por gusto, no por lo que nos han hecho creer que es ir al gimansio.
Pero algo por lo que me he apegado al ejercicio, es porque me canse de perder tiempo dioquis, ¿porque?, en este encierro abusé de muchas sustancias para sentirme bien, esto comenzó a subirme de peso, a doler las articulaciones al grado de no poder levantarme, a tener insomnio y a tener pensamientos fatalistas, ni se diga de las crisis de mi amiga la ansiedad.
Nuestro cuerpo es tan bello que cuando tu le das movilidad (bailar, patinar, caminar, etc.), el solito reacciona y crea lo que necesita.
Cuando me di cuenta que me estaba cayendo en un pozo, gire una a una las piezas que tenía en mis manos, no de la noche a la mañana, de esto te estoy hablando que empecé en Diciembre y de poco en poco, por ejemplo:
✨ Buscaba algo que me hiciera sentir feliz y que no necesitara el amor de alguien más, pues entonces busque endorfinas, ¿cómo? viendo el amanecer, ir al gimnasio, salir a tomar café sola, caminar en el parque.
✨ Empecé a subir de peso, entonces busque pesas, porque si iba a crecer de tamaño, que fuera musculo.
✨ Si me iba a doler el cuerpo, que fuera porque mis músculos están vivos y activos, no por cruda o por dolor de articulaciones, claro que me sigo tomando mi copa de vino o mi cheve de vez en cuando, pero ya le pienso más en caer en el exceso.
✨ Ir al gimnasio y cargar cosas pesadas, me ayuda a dejar de pensar porquería y dejar de esperar cariño de alguien más, me enseña a valorar mi esfuerzo y a darme amor a mi misma.
✨ Cambié mis lagrimas nocturnas, por un sudor mañanero.
✨ Me motiva dormir temprano para tener energía al día siguiente.
Me han dicho, es que quiero ir al gym, pero me gusta comer, ¡yo amo comer!, si no fuera así me hubiera quedado en mis tristes 65 kilos cuando baje un montón. Pero esa es otra historia. La comida solo es una de las otras mil cosas que nos compone y no es la principal.
A veces voy a rastras al gimnasio, sin ganas, a veces llorando, triste, enojada, frustrada; no tengo coche, entre la espera de mi camión y lo que hace de camino, aproximadamente es 1 hora y media solo de ida, más mi tiempo de rutina, más el tiempo de regreso, en ese tiempo he aprendido a pensar en mi, dejar de sentir culpa por lo que hago para mi, estoy aprendiendo a disfrutar lo que realmente me gusta sin pensar en “el que dirán”, trabajar en algunos de mis pedacitos que hoy me hacen sentir más fuerte y cuando llego al gimnasio y una vez que me pongo en movimiento, mi cuerpo me ama y empieza a reavivarme.
He aprendido bastante a aceptarme, a agradecerle a mi cuerpo por tanto soporte, a mi corazón por tanto aguante y a mi mente por aprender a manejarse y si, me siento poderosa, si hay días grises, pero aprovecho más los que brillan con toda su fuerza. ✨✨✨

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